Cristián Rosemary-del Pedregal

Bachelor in Spanish Teaching,

Universidad Católica de Chile,

with 15 years of experience, by teaching Spanish  as a foreign language.

CEO WEST ISLAND SPANISH CENTRE

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Cuento "Un Ataque de Fin".

 

-Lamentablemente, su padre falleció de un ataque de fin – pronunció con firmeza el médico cuántico, a sabiendas de que decía algo difícil de aceptar. 

Adam Longer lo observó, perplejo:
-¿Acaso no funcionó el tratamiento de alfaterapia, doctor?

 -Mire, señor Longer -lo enfrentó con una mirada de desdén- Recién en el año 2070 se comenzó a experimentar con alfaterapia en delfines, ballenas, elefantes y perros, y mucho antes de iniciar el tratamiento con su padre, usted bien sabía que la glándula pineal de los humanos aún no ha podido ser abierta. ¡Miles de años de calcificación del tercer ojo no pueden ser borrados de un plumazo! Hable con cualquier óptico cuántico, y se lo confirmará. 

-¡Sí, pero usted me dijo que, con la alfaterapia ya se había logrado inmortalizar a casi mil pacientes durante los últimos dos años!

El doctor Gone se impacientó:
-¿Qué son apenas dos años en la vida de la Humanidad? Como sabrá, según un reciente reporte de la revista “Bienestar Cuántico”, el promedio de expectativa de vida en América del Sur es de quinientos años. Nada despreciable, como ve.  
Por desgracia, aún estamos sufriendo los efectos del programa de disminución de la población implementado a principios del siglo pasado por Bill Gates y el Club Bilderberg. Además, ¿acaso ha olvidado la gran crisis de 2055? ¡La casi totalidad de Canadá, los Estados Unidos de Norteamérica y México, emigró a América del Sur! Y las plagas de insectos y nuevas especies de voraces animales diezmaron a aquellos pocos tozudos que insistieron en quedarse en el norte de nuestro continente. Como también sabrá, los tsunamis y el Decenio de Las Lluvias sin Fin acabaron también con los habitantes de Centroamérica y el Caribe.

Adam Longer hizo amago de interrumpirlo, pero Gone parecía más un conferencista que un médico que da el pésame al familiar de un paciente.


-¡Es importante que comprenda que la alfaterapia es todavía nueva y que, hasta ahora,  hemos logrado inmortalizar a apenas unas mil  personas! Su padre no fue la única baja que tuvimos (esta vez, a Longer le pareció que Gone hablaba más como un militar o un estadístico, que como  médico).  Durante el último mes, hemos perdido también a siete pacientes, la mayoría de ellos, cien o ciento cincuenta años menores que su padre.

 

Gone pareció recobrar un poco de la apostura propia de un científico:
-Como sabe, la nuestra es la mejor clínica cuántica de los Estados Unidos de América del Sur,
y es importante que sepa que hicimos todos los esfuerzos posibles.
Lamento mucho el deceso de su padre, señor Longer, - insistió Gone- ¡pero no nos culpe por ello! ¡Sea razonable!

Y  respiró hondo, antes de pronunciar su última frase:
-Incluso en los albores del siglo veintidós, Dios aún parece más poderoso que nosotros…

Aprovechando el breve silencio del facultativo y con evidente desánimo, Adam Longer replicó:
-Lo que me cuesta creer es que, habiendo hoy una cura definitiva para todo tipo de cánceres, no hayan podido encontrar nada para combatir un ataque de fin…

 

 

"ESCRITOS SIN TON NI SON", por Cristián Rosemary-del Pedregal

 

"MIENTRAS"

 

Mientras yacemos,

apoltronados y complacidos,

en nuestros ridículos tronos de pequeños burgueses;

viajamos por el mundo,

creyéndonos reyezuelos;

bebemos y comemos casi con gula,

mirando desde el abismo de nuestra propia ignorancia

cómo los marginados intentan salir de su propio abismo;

mientras compramos con desgano baratijas en un dólar store,

baratijas elaboradas por las manos sufrientes
de la otra mitad de la Humanidad,

aquélla que (sobre)vive con un dólar diario o menos;

mientras saboreamos manjares prohibidos para esa otra mitad

y sorbeteamos un Merlot o un Carmenère,

como si fuera un derecho adquirido al nacer...

Mientras todo eso (y mucho más) sucede,

en muchos rincones del mundo

miles de millones mueren en guerras,

se extinguen de sed,

de hambre, de abandono.

Y mientras tanto,

como anestesiados crónicos,

seguimos sorbeteando la miel de nuestra existencia,

mientras la otra mitad de la raza humana sorbetea,

famélica,

la hiel de la suya.

Palabras del autor: 

"Espero en verdad que disfrutes esta primera antología de escritos míos que, a falta de un mejor nombre, he llamado “Escritos sin Ton ni Son”. En realidad, se trata de letras muy sencillas que, con menores o mayores méritos artísticos, retratan una vida ordinaria (la mía), pero que eventualmente podría hacer eco en otros espíritus. De modo que mi pretensión no es mucha: amenizar tu mañana, tu atardecer o tu anochecer, dependiendo de en qué etapa vital te encuentres.

Como me sugiriera hace veinticinco años el gran músico argentino Luis Alberto Spinetta, al fin y al cabo una canción, un poema o un relato carecen por completo de relevancia, en medio de tanta depredación humana".

"ESCRITOS SIN TON NI SON", por Cristián Rosemary-del Pedregal

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